Tematizar implica poner como centro de
indagación, por lo tanto, de búsqueda, reflexión, interrogante, observación,
interés, dedicación.... la complejidad de dos realidades que nos atañen: la
educación y el saber pedagógico... Como profesionales en formación, que se
encuentran en el inicio sistemático de un continuo e inacabado aprendizaje,
pienso que lo más importante es:
1) Tomar conciencia de la complejidad de la
educación y, consecuentemente del saber educar e
2) Indagar la complejidad de la realidad
educativa y del saber pedagógico como corresponde, esto es, desde la experiencia
que tenemos y podemos ahora alcanzar de ambas realidades.
La indagación implica detenerse para ir al
encuentro de la realidad que deseamos indagar: respetar esa realidad, ir hacia
ella sin pre-juicios, sin reducirla, respetando su ser para acceder a la verdad
real… Luego, sin salir de ella, interrogarla, descubrirla, estar llanos a
acogerla tal cual es, con sus misterios, zonas inaccesibles, incógnitas…y, con
sumo cuidado, interpretarla sin desfigurar o reducir la realidad indagada, vivenciada en el encuentro tenido con ella...
Así, instalados en la realidad, la haremos
nuestra experiencia de vida que podremos, luego, interrelacionar con
experiencias anteriores que están en nuestros recuerdos más o menos completos o
incompletos, desvalorados o sobrevalorados… Tal vez ahora podamos entender
experiencias pasadas, descubrir otras incógnitas y valorar nuestra misión ante
ellas y ante nosotros.
Realiza la siguiente actividad: Al
ponerte frente a la realidad educativa y a las experiencias pedagógicas que has
tenido ¿qué interrogantes debieras plantarte, si deseas una educación de mejor
calidad y un saber pedagógico que responda a ella?
FORMULA Y DISTINGUE ENTRE
INTERROGANTES:
- Interrogantes que
surgen por desconocimiento de términos de uso habitual y no directamente
implicados en la realidad indagada. En este caso, sólo se requiere
consultar el Diccionario de la RAE. El responder a estas interrogantes, te
permitirán ampliar tu vocabulario; lo que es importante pues no sólo nos
comunicamos a través de palabras sino que pensamos con ellas. Si nuestras
palabras son confusas, nuestros pensamientos también lo serán.
- La pregunta por
palabras usadas en sentido riguroso, en el marco de una indagación
(científica, pedagógica, filosófica, técnica, artística,
teológica...) en cambio, te hará recurrir a un
diccionario de la especialidad, dependiendo de la naturaleza de la realidad
indagada o de la dimensión de la misma. Por ejemplo, ¿Qué es investigar o
indagar?
- Hay interrogantes que
buscan discernir, esto es, distinguir realidades o dimensiones de ellas.
Por ejemplo, entender mejor la diferencia entre dedicación y
ocupación, te dará una visión muy distinta de lo que es investigar, de lo que es
educar y de la vocación de los mismos; también de su finalidad, perfil
profesional y estilo de vida, misión...
- Hay interrogantes, en
cambio, que amplían el ámbito u horizonte de la realidad indagada pues
buscan vínculos entre realidades o entre aspectos o dimensiones de las mismas o
entre el todo y una parte; esto es, te lleva a ampliar tu percepción
de la realidad, te permiten ver sus conexiones con otras realidades que la
condicionan o inciden –positiva o negativamente- ver otras dimensiones que
antes no habías vislumbrado… Si entiendes el relativismo, por ejemplo,
entenderás por qué se condenó a Sócrates a la cicuta.
- Hay interrogantes más
profundas, que te llevan a lo más decisorio o causal o determinante
de una forma de ser o actuar… dejándote en los límites del saber científico, en
lo insondable y misterioso, en otras incógnitas o misterios de nuestra
existencia o del Universo… ¿Cuál es el origen del Universo? ¿Cuál es nuestra
esencia y por qué y para qué existimos? ¿Por qué educarnos?
ACTIVIDAD PROPUESTA: Mucho se dice sobre
la calidad de la educación... ¿Qué interrogantes harías para mejorar la calidad
de la educación? ¿Qué habría que indagar, preguntarse, para mejorar la calidad
del saber pedagógico?
TEMATIZA LA EDUCACIÓN INTERROGÁNDOLA